Nuestro Credo

Propósito

Nuestra congregación tiene el firme propósito de proclamar el evangelio, ayudar a fomentar el desarrollo del reino de Dios aquí en la tierra y ministrar a los necesitados, los marginados, los que están lejos de Dios, conforme a las enseñanzas de nuestro Señor, Rey y Salvador Jesucristo.  Para dicho fin emplearemos los siguientes medios:

Tendremos reuniones de adoración dentro y fuera del templo, donde se predicará el evangelio completo (salvación, sanidad, bautismo en el Espíritu Santo y el pronto retorno del Señor Jesús a levantar a la Iglesia), se practicará la oración, ayuno y se desarrollarán programas de educación cristiana y otras actividades que promueven la unidad cristiana y el servicio al prójimo.

Ministraremos al ser humano completo (espíritu, alma y cuerpo), tanto en lo espiritual como en lo social; reconociendo que el evangelio tiene una doble dimensión vertical (hacia Dios) y horizontal (hacia el ser humano).

Practicaremos la confraternidad con otras congregaciones, tanto pentecostales como evangélicas, siempre y cuando nuestros principios no se vean afectados.

Respetaremos y obedeceremos las leyes de nuestro país, como ciudadanos ejerceremos nuestro derecho constitucional a votar en elecciones públicas.  Pero nos opondremos radicalmente a todo lo que se oponga a nuestros principios de fe cristiana.

Cultivaremos la visión misionera tanto a nivel local, nacional e internacional.

Procuraremos adquirir y administrar bienes materiales con el fin de desarrollar y hacer más fácil el trabajo para la obra del Señor Jesucristo.


Principios De Fe

Los siguientes principios de fe reflejan nuestra posición cristiana y el lugar céntrico que damos a la Biblia como nuestra regla de fe y de conducta.  Además, son características de lo que creen y practican en su mayoría todas las congregaciones de la tradición pentecostal.


La Palabra De Dios

Creemos que la Biblia es inspirada, infalible, autoritativa y única Palabra de Dios.  Que es la revelación de Dios para la humanidad. (2 Timoteo 3:15-17; 1 Tesalonicenses 2:13; 2 Pedro 1:21)  Por lo tanto, nuestro ministerio se basa en la exposición de la Palabra de Dios desde el Génesis hasta Apocalipsis, línea por línea, precepto sobre precepto.


La Deidad del Señor Jesucristo

Creemos que el Señor Jesucristo es el eterno Hijo de Dios.  

Las escrituras declaran:

  • Su nacimiento virginal (Mateo 1:23; Lucas 1:31,35),
  • Su vida sin pecado (Hebreos 7:26; 1Pedro 2:22),
  • Sus milagros (Hechos 2:22, 10:38),
  • Su obra de sustitución en la cruz (1Corintios 15:3; 2Corintios 5:21),
  • Su resurrección corporal de entre los muertos (Mateo 28:6; Lucas 24:39; 1 Corintios 15:4),
  • Su exaltación a la diestra de Dios (Hechos 1:9,11; Filipenses 2:9-11; Hebreos 1:3).

La Salvacion

Creemos que para la salvación de la humanidad perdida en pecado, la regeneración por el Espíritu Santo es especial, y que el arrepentimiento del pecado y la aceptación de Jesucristo como Señor y Salvador es la única manera de entrar en una relación con Dios.  Creemos que esta salvación está disponible para todos aquellos que quieran recibirla. (1Juan 1:7; Lucas 24:47; Juan 3:3; Romanos 10:13-15; Efesios 2:8; Tito 2:11; 3:5-7).

La prueba interna para el creyente es el testimonio directo del Espíritu Santo (Romanos 8:16)

La prueba externa para todo creyente es una vida de justicia y santidad verdadera (Efesios 4:24; Tito 2:12)


Las Ordenanzas De La Iglesia

La ordenanza del bautismo en agua por inmersión.  Esta se ordena en las escrituras.  Todos los que se arrepienten y creen en Cristo como Salvador y Señor, tienen que ser bautizados.  De esta manera, se da un testimonio al mundo, que el creyente ha muerto con Cristo y que juntamente con Él se ha levantado a novedad de vida (Mateo 28:19; Marcos 16:16; Hechos 10:47,48; Romanos 6:4).

LA CENA DEL SEÑOR

Esta consiste de los elementos del pan y del fruto de la vid. Es la expresión simbólica que denota nuestra participación de la naturaleza divina de nuestro Señor Jesucristo (1 Pedro 1:4); y un memorial de sus sufrimientos y muerte y una profecía de su Segunda Venida (1Corintios 11:26); y es una ordenanza para todos los creyentes: “Hasta que el venga”.

Creemos en las prácticas de disciplinas espirituales que son:

  1. La Oración
  2. La Alabanza
  3. La Adoración
  4. La Confesión
  5. El Ayuno
  6. El Estudio de la Palabra de Dios

El Espíritu Santo

Creemos en la existencia del Espíritu Santo como la tercera persona de la Trinidad y en su interacción con el hombre, quien al habitar dentro del cristiano lo hace capaz de vivir una vida consagrada. Creemos que el bautismo en el Espíritu Santo, evidenciado por el hablar en lenguas, es esencial para todo creyente, y que todo su poder y todos sus dones están disponibles para los creyentes. (Lucas 24:49; Hechos 1:4,8; 11:14-16; 15:79; 8:12-17; 10:44-46).

Creemos que la santificación es un acto de separación de aquello que es malo y de dedicación a Dios (Romanos 12:1-1; 1Tesalonisenses 5:23; Hebreos 13:12).  Las Sagradas Escrituras enseñan una santidad de vida sin la cual “nadie verá al Señor” (Hebreos 12:14). Por el poder del Espíritu Santo somos capacitados para obedecer al mandamiento: “Sed santos, como yo soy santo” (1Pedro 1:15-16).


La Santificacion

La santificación se realiza en el creyente por su reconocimiento e identificación con Cristo en su muerte y resurrección, y por la confianza diaria en esa unión y el ofrecimiento continuo al dominio del Espíritu Santo de todas las facultades humanas (Romanos 6:1-11, 13; 8:1,2; 13; Gálatas 2:20; Filipenses 2:12-13; 1 Pedro 1:5). La iglesia es el cuerpo de Cristo, la morada de Dios por el Espíritu Santo, divinamente señalada para el cumplimiento de su Gran Comisión.


Envangelizacion

Creemos que evangelizar es la obligación de cada creyente. Una de las razones primordiales de la existencia de la Iglesia Cristiana Arca de Salvación es, ser una agencia de Dios para la evangelización del mundo. (Hechos 1:8, Mateo 28:19-20, Marcos 16:15)


La Sanidad Divina

Creemos que el hombre es administrador de su vida y sus recursos, los cuales en última instancia le pertenecen a Dios.  Creemos que el diezmar y el ofrendar es una medida de obediencia a los principios bíblicos de buena mayordomía. (Malaquías 3)


Mayordomia

Creemos que el hombre es administrador de su vida y sus recursos, los cuales en uìltima instancia le pertenecen a Dios. Creemos que el diezmar y el ofrendar es una medida de obediencia a los principios biìblicos de buena mayordomiìa. (Malaquiìas 3)


Sacerdocio Del Creyente y Ministerio

 

Creemos que cada creyente tiene una relación especial con Dios.  Como hijos de Dios, cada creyente tiene acceso directo al trono de la gracia y la capacidad de manifestar el poder de Señor Jesús en su ministerio. Un ministerio divinamente llamado y ordenado ha sido provisto por nuestro Señor Jesucristo con un triple propósito: (1) La evangelización del mundo (2) La adoración a Dios. (3) La edificación de un cuerpo de santos, perfeccionándose a la imagen de su Hijo.


La Esperanza Bienaventurada

Creemos en la resurrección de los que duermen en Cristo y su traslado juntamente con los que vivimos y quedamos hasta la venida del Señor. (1Tesalonisenses 4:16-17, Romanos 8:23, Tito 2:13, 1Corintios 15:51-52)


El Reino Milenario De Cristo

Creemos en la segunda venida de Cristo la cual incluye el arrebatamiento de los santos, lo cual constituye la bendita esperanza del creyente, seguido por el visible retorno de Cristo con sus santos después de la tribulación (siete años), para reinar en la tierra por mil años (Zacarías 14:5, Mateo 24:25,30, Apocalipsis 1:7;19:11-14;20:16). El reino milenario traerá la salvación de Israel como nación (Ezequiel 37:21-22, Sofonías 3:19-20, Romanos 11:26-27) y el establecimiento de paz universal (Isaías 11:6-9, Salmos 72:3-8, Miqueas 4:3-4)


El Juicio Final

Creemos que habrá un juicio final en el que todos los inicuos muertos se levantaran y serán juzgados según sus obras; y el que no este escrito en el libro de la vida será condenado al castigo eterno en el lago ardiendo con fuego y azufre, que es la muerte segunda, junto con el diablo y sus ángeles, la bestia y el falso profeta. (Mateo 25:46, Marcos 9:43-48, Apocalipsis 19; 20:11- 15; 21:8)


Cielos Nuevos y Tierra Nueva

Nosotros de acuerdo con sus promesas, esperamos cielos nuevos y tierra nueva, en los cuales mora la justicia. (2Pedro 3:13, Apocalipsis 21:22)